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Botadero de Chilca opera entre riesgos ambientales y graves incumplimientos, advierte Contraloría

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Instalación donde se depositan más de 80 toneladas diarias de residuos presenta deficiencias operativas y podría afectar al río Mantaro, según informe de control.

El botadero de Auquimarca, principal punto de disposición final de residuos sólidos del distrito de Chilca, opera en condiciones que representan riesgos para el medio ambiente y la salud pública. Así lo advirtió la Contraloría General de la República tras una visita de control realizada el martes 23 de junio.

Deficiencias en el manejo de residuos

Durante la inspección, especialistas del órgano de control identificaron serias deficiencias en el manejo de los residuos que llegan diariamente al lugar, donde se depositan más de 80 toneladas de desechos. Entre las observaciones figura el incumplimiento de protocolos básicos para la segregación y disposición final de la basura, evidenciando una gestión precaria de los residuos sólidos.

Riesgo de contaminación del río Mantaro

Uno de los hallazgos más preocupantes está relacionado con la poza de lixiviados, infraestructura destinada a almacenar los líquidos contaminantes generados por la descomposición de los residuos. Según la Contraloría, esta se encuentra a escasa distancia de la faja marginal del río Mantaro, situación que podría convertirse en una fuente potencial de contaminación para uno de los principales afluentes de la región.

El informe también alerta sobre la exposición prolongada de grandes volúmenes de residuos al aire libre debido a la falta de un tratamiento adecuado. Esta condición favorece la generación de gases, malos olores y la proliferación de insectos, roedores y otros vectores que pueden afectar directamente a las poblaciones cercanas.

Incertidumbre sobre el futuro del botadero

A las observaciones ambientales y sanitarias se suma la incertidumbre sobre la continuidad de las operaciones del botadero. Los técnicos estiman que la vida útil de la infraestructura culminaría a finales de este año; sin embargo, hasta la fecha no se ha informado sobre una alternativa definida para la disposición final de los residuos que genera el distrito de Chilca.

Falta de control sanitario

Durante la visita de control también se constató la presencia de animales menores pastando entre los desechos. Esta práctica expone a los animales a elevados niveles de contaminación y refleja la falta de control en una instalación que debería cumplir estrictas medidas de seguridad y salubridad.

Las observaciones formuladas por la Contraloría ponen nuevamente en debate la situación del sistema de manejo de residuos sólidos en Chilca, que continúa dependiendo de una infraestructura cuestionada y con limitaciones técnicas, mientras aumentan las preocupaciones por los posibles impactos ambientales y sanitarios derivados de su funcionamiento.

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