La salida de Julio de la Rosa de la Superintendencia de Administración Tributaria de Huancayo (SATH) marca no solo el cierre de una etapa en la gestión pública, sino también el inicio de su camino político rumbo a la Municipalidad Provincial de Huancayo. Aunque evitó hablar abiertamente de una ruptura con la administración del alcalde Denis Cuba, sus declaraciones evidenciaron una intención de construir una propuesta propia y diferenciarse frente a los principales problemas de la ciudad.
El exfuncionario confirmó que decidió apartarse anticipadamente del cargo para dedicarse de lleno a una eventual campaña electoral, la cual —según explicó— requerirá presencia constante en los 28 distritos de la provincia. “Treinta días no me van a alcanzar”, afirmó al justificar su renuncia antes de los plazos legales que le permitían solicitar licencia.
Más allá de la explicación administrativa, De la Rosa dejó entrever un discurso orientado a la planificación, el manejo financiero y la ejecución de soluciones técnicas para atender las dificultades urbanas que, a su juicio, se han agravado con el tiempo.
“Los problemas se están acentuando y se necesitan soluciones finas, cirugías”, sostuvo durante una entrevista.
Promesa de inversión y críticas a ofertas electorales
Uno de los aspectos más destacados de sus declaraciones fue su referencia a la situación financiera de la Municipalidad Provincial de Huancayo. De la Rosa aseguró conocer “perfectamente” el estado económico de la comuna y, en ese contexto, planteó una meta de inversión de 500 millones de soles durante un eventual periodo de gobierno de cuatro años.
En ese punto, lanzó además un mensaje que pareció cuestionar las promesas tradicionales de campaña, al advertir que no ofrecerá cifras sin sustento técnico ni financiero.
“Sería informal salir a decir que voy a invertir 1.500 o 2.000 millones y luego no explicar de dónde saldrán los recursos”, manifestó.
Entre las primeras metas que mencionó figuran el recapeo total de las principales vías de Huancayo, la mejora de la señalización y semaforización, así como la recuperación del ornato urbano durante el primer año de una posible gestión municipal.
Cuestionamientos al manejo de residuos sólidos
Uno de los temas donde mostró una posición más crítica fue el relacionado con el tratamiento de residuos sólidos. El exjefe de la SATH advirtió que la planta de Tiranapampa podría resultar insuficiente frente al crecimiento poblacional y al incremento en la generación de desechos.
En esa línea, planteó la necesidad de evaluar proyectos integrales entre distritos y considerar tecnologías de tratamiento e incineración capaces de producir energía y reutilizar residuos.
Aunque evitó emitir cuestionamientos directos contra la actual administración municipal, también hizo referencia a las obras pendientes de la ciudad. Sobre el proyecto del Puente Arequipa, expresó su expectativa de que el alcalde Denis Cuba consiga concluirlo antes de finalizar su gestión.
“Espero de todo corazón que lo logre porque le hará bien a Huancayo”, señaló.
Balance de su gestión en la SATH
Respecto a su paso por la SATH, De la Rosa destacó avances en recaudación tributaria, reducción de morosidad y modernización tecnológica de la entidad. Sin embargo, sostuvo que encontró una institución con importantes rezagos administrativos y tecnológicos.
“No se puede permitir que una entidad involucione de esa manera”, afirmó al referirse al estado en que recibió la institución.
Finalmente, también respondió sobre su participación en Alianza para el Progreso (APP) y las críticas dirigidas al partido tras el último proceso electoral presidencial y el bajo respaldo obtenido por César Acuña. Según indicó, el desgaste político no afectó únicamente a su agrupación, sino que respondió a un fenómeno de alcance nacional, deslindando además responsabilidades de los liderazgos regionales y locales.