Un niño sufrió la mordedura de un primate y, posteriormente, un mono escapó de su jaula durante el horario de atención al público. La Gerencia de Servicios Públicos reconoció deficiencias en la infraestructura del recinto y la falta de guías para supervisar el recorrido de los visitantes.
Lo que debía ser una visita familiar al zoológico municipal de Huancayo terminó exponiendo serias deficiencias que comprometen la seguridad de los visitantes y el bienestar de los animales. El último viernes, dos incidentes encendieron las alarmas dentro del recinto: un primate mordió a un niño y, minutos después, un mono escapó de su jaula y permaneció cerca de los visitantes.
Según la administración del zoológico, el menor se acercó de manera imprudente a la jaula y el animal lo alcanzó. El incidente generó preocupación por el estado sanitario del ejemplar y por el posible riesgo que una enfermedad pudiera representar para la salud del niño.
El gerente de Servicios Públicos de Huancayo, Jhansell Espinoza, informó que los especialistas realizarían una evaluación veterinaria para determinar las condiciones sanitarias del animal y descartar enfermedades que pudieran afectar al menor, entre ellas la rabia.
Un mono escapó durante las labores de limpieza
El segundo incidente ocurrió minutos después y volvió a poner en evidencia las condiciones de seguridad del recinto. Un mono salió de su espacio de confinamiento y permaneció durante varios minutos fuera de la jaula, cerca de las personas que recorrían el zoológico.
La administración explicó que el animal escapó cuando los cuidadores ingresaron a su espacio para realizar labores de limpieza y alimentación. Sin embargo, el propio gerente de Servicios Públicos reconoció que algunas jaulas presentan deficiencias y necesitan mantenimiento.
El incidente plantea una pregunta central: ¿cómo logró escapar un animal mientras el zoológico permanecía abierto y recibía visitantes?
La respuesta todavía requiere una investigación que permita determinar si los cuidadores cumplieron los protocolos de seguridad y si las condiciones de la infraestructura facilitaron el escape.
Jaulas deterioradas y falta de guías
Los incidentes también pusieron nuevamente bajo la lupa el estado de las instalaciones. La Municipalidad de Huancayo informó que comenzó a reparar las jaulas después de recibir una donación de madera del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR).
Sin embargo, la necesidad de intervenir la infraestructura después de un incidente de este tipo genera cuestionamientos sobre las condiciones en las que funciona actualmente el zoológico municipal.
A esta situación se suma otra deficiencia reconocida por la Gerencia de Servicios Públicos: el recinto no cuenta con guías encargados de supervisar el recorrido de los visitantes.
La falta de personal que oriente y vigile de manera permanente a los asistentes aumenta el riesgo en un espacio donde los visitantes permanecen cerca de animales que pueden reaccionar ante movimientos, ruidos o intentos de contacto.
En ese contexto, surge otra interrogante: si las autoridades no cuentan con suficientes guías y algunas jaulas presentan deficiencias, ¿quién controla que los visitantes respeten las zonas de seguridad y quién garantiza que los animales permanezcan dentro de sus espacios?
Municipalidad anuncia nuevas medidas
Como respuesta inmediata, la Municipalidad de Huancayo anunció que reforzará la señalización para advertir a los visitantes sobre las zonas de riesgo y evitar que se acerquen a las jaulas.
Sin embargo, la colocación de nuevos avisos no resolverá por sí sola los problemas que evidenciaron los dos incidentes. El zoológico necesita también infraestructura adecuada, mantenimiento permanente, personal suficiente, protocolos de manejo de animales y supervisión constante.
Los hechos registrados durante una misma jornada muestran que los problemas del zoológico municipal no se limitan a un accidente aislado. La seguridad de los visitantes y el bienestar de los animales dependen de que las autoridades garanticen condiciones adecuadas de infraestructura, vigilancia y manejo.
Mientras la municipalidad anuncia mejoras, las autoridades todavía deben determinar qué ocurrió exactamente durante ambos incidentes, si los cuidadores cumplieron los protocolos establecidos y qué medidas concretas aplicarán para evitar nuevos episodios.
El zoológico municipal de Huancayo enfrenta así el desafío de corregir sus deficiencias y garantizar que una visita familiar no vuelva a convertirse en una situación de riesgo para los visitantes ni para los animales bajo su cuidado.