Obra beneficiará a más de 21 mil habitantes, pero dirigentes advierten pendientes en cuatro vías principales
Después de nueve años de paralizaciones, cambios de empresas ejecutoras y resoluciones de contrato, este martes 30 de junio las autoridades entregaron el proyecto de pavimentación de los 13 sectores del asentamiento humano Justicia, Paz y Vida, en el distrito de El Tambo. Aunque la obra se presentó como culminada, los vecinos alertaron que todavía existen tramos sin ejecutar y varias observaciones que trasladarán a la Contraloría.
Durante la ceremonia, el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Wilder Sifuentes, resaltó que la intervención beneficiará a más de 21 mil habitantes y permitirá mejorar las condiciones de transitabilidad y calidad de vida de la población.
Vecinos cuestionan entrega por trabajos pendientes
Los pobladores señalaron que cuatro vías importantes aún permanecen inconclusas. Entre ellas figura un tramo del jirón Cultural, ubicado cerca de la plaza principal de Justicia, Paz y Vida, situación que generó cuestionamientos pese a la entrega oficial del proyecto.
El presidente del asentamiento humano, Richard Julio, explicó que la Municipalidad Distrital de El Tambo asumió el compromiso de completar estos trabajos. También indicó que la comisión del proyecto realizará el seguimiento correspondiente para comprobar que las autoridades ejecuten las obras pendientes.
Observaciones serán remitidas a la Contraloría
El dirigente informó que la junta vecinal recopilará las observaciones detectadas en diferentes sectores, incluyendo trabajos incompletos y aspectos que requieren corrección. Posteriormente, enviarán esta información a la Contraloría para que evalúe las posibles deficiencias del proyecto.
Proyecto acumuló problemas durante nueve años de ejecución
La pavimentación de los 13 sectores de Justicia, Paz y Vida demandó una inversión superior a los 37 millones de soles. El costo aumentó debido a la elaboración de expedientes de saldo, ampliaciones y los problemas que afectaron el desarrollo de la obra durante los últimos nueve años.
Para los pobladores, la entrega representa el cierre de una larga espera; no obstante, consideran que el proyecto todavía no concluye mientras existan vías pendientes y observaciones sin resolver.