Lo que comenzó como un anuncio de protesta vecinal terminó convertido en una reunión de coordinación con autoridades regionales y en expresiones públicas de respaldo al gobernador regional Zósimo Cárdenas. El hecho ha despertado cuestionamientos sobre si la movilización respondió a una demanda ciudadana genuina o a una actividad con intereses políticos en un contexto preelectoral.
Vecinos llegaron al Gobierno Regional para exigir asfaltado
La mañana de este viernes, vecinos de la asociación de vivienda 18 de Agosto, ubicada en el sector Hechadero del distrito de Chilca, llegaron a la sede del Gobierno Regional para exigir el cumplimiento de compromisos relacionados con el asfaltado de vías en la zona.
Dalai Lama Colonio, presidente de la asociación y precandidato a la alcaldía distrital de Chilca por el movimiento Batalla Perú —agrupación vinculada políticamente al gobernador regional—, explicó que el pedido surge a raíz de acuerdos asumidos tras la entrega de un terreno de 11,336.4 metros cuadrados destinado a la futura construcción de un hospital.
Según el dirigente, los vecinos buscaban acelerar la ejecución del proyecto de pavimentación y evaluaban iniciar una protesta si las autoridades regionales no atendían sus demandas. Sin embargo, la jornada tomó un rumbo distinto.
Atención inmediata y propuesta de ejecución
A diferencia de otras movilizaciones sociales que suelen extenderse durante horas o incluso días antes de obtener respuestas, las autoridades regionales atendieron de inmediato a los dirigentes. El gobernador regional Zósimo Cárdenas, el gerente regional de Infraestructura y funcionarios del área de estudios y proyectos sostuvieron una reunión con los representantes vecinales.
Tras el encuentro, las autoridades anunciaron que podrían ejecutar el proyecto bajo la modalidad de Obras por Impuestos. Para ello, primero deberán firmar un convenio con la Municipalidad Distrital de Chilca, elaborar la ficha técnica y luego gestionar la participación de una empresa ejecutora.
El cierre de la actividad generó cuestionamientos
Sin embargo, el desenlace de la actividad llamó especialmente la atención. La posible protesta terminó con arengas y muestras de agradecimiento al gobernador regional por parte de algunos asistentes.
Durante sus declaraciones, Dalai Lama Colonio negó cualquier uso político de la movilización y aseguró que los vecinos decidieron participar de manera colectiva.
“Ninguna utilización. Esto ha sido aprobado en masa para salir a solicitar nuestro proyecto”, afirmó.
Aunque reconoció su condición de precandidato, aseguró que prioriza su rol dirigencial.
“Antes de ser candidato soy dirigente y primero están mis vecinos”, sostuvo.
La rapidez con la que las autoridades recibieron a los manifestantes, la cercanía política entre algunos dirigentes y el gobierno regional, además del cierre de la actividad con mensajes de respaldo, mantienen abierta la interrogante sobre el verdadero carácter de la movilización: ¿una protesta ciudadana que consiguió resultados o una actividad políticamente favorable en tiempos preelectorales?