Un hombre de 46 años murió luego de ser presuntamente agredido por una pareja durante un altercado ocurrido en el barrio Bellavista, distrito de Paccha, provincia de Yauli-La Oroya.
La víctima fue identificada como Paul Vicente Hidalgo Martínez (46), quien se desempeñaba como pastor de ovejas de la SAIS Túpac Amaru. Según información preliminar, el hecho se registró el domingo, luego de que el hombre sostuviera un altercado verbal con una adolescente de 16 años.
De acuerdo con las primeras diligencias, la menor comunicó lo ocurrido a sus padres, quienes habrían intervenido posteriormente junto con otras personas. En esas circunstancias, Hidalgo Martínez habría sido golpeado y maltratado, incluso cuando se encontraba en el suelo.
El ciudadano sufrió lesiones en distintas partes del cuerpo, entre ellas la cabeza, el abdomen y la zona genital. Debido a la gravedad de su estado, fue trasladado inicialmente al centro de salud de la localidad. Tras ser evaluado, los profesionales de salud recomendaron su traslado a un establecimiento de mayor capacidad resolutiva.
Posteriormente, la víctima fue conducida a un establecimiento de EsSalud, donde recibió atención médica; sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones, falleció.
Dos personas fueron detenidas
Tras conocerse el fallecimiento, efectivos de la SEINCRI de la Comisaría Sectorial PNP La Oroya intervinieron y detuvieron, aproximadamente a la 1:30 p. m., a Miguel Ángel Martínez Rojas (43) y Analy Royli Rivera Mellado (43).
Ambos fueron puestos a disposición del Segundo Despacho de la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Yauli-La Oroya, a cargo del fiscal provincial Paúl Canchari León y del fiscal adjunto Sander Flores Saucedo, para el desarrollo de las diligencias e investigaciones correspondientes.
Investigan posible antecedente entre las partes
Familiares y vecinos señalaron que existirían antecedentes de problemas entre la víctima y la pareja intervenida. Según estas versiones, Hidalgo Martínez habría acusado anteriormente a los esposos por el presunto robo de un teléfono celular y una billetera.
Este hecho habría sido uno de los antecedentes que desencadenaron el altercado inicial con la adolescente. No obstante, esta versión deberá ser corroborada por las autoridades como parte de la investigación fiscal y policial.
El caso continúa en investigación para determinar las circunstancias exactas en las que ocurrió la agresión y establecer las responsabilidades que correspondan conforme a ley.