Protesta refleja el colapso del servicio de recojo de residuos sólidos en el distrito. Municipalidad anuncia llegada de compactadoras y contratación de personal de emergencia.
La crisis de limpieza pública en el distrito de El Tambo se agudizó este miércoles, cuando vecinos llevaron bolsas de basura hasta la vivienda del alcalde Julio Llallico y las arrojaron en el frontis del inmueble como medida de protesta ante el colapso del servicio de recolección de residuos sólidos.
Desde tempranas horas del 13 de mayo, ciudadanos se desplazaron hasta el domicilio del burgomaestre portando bolsas negras con desechos. En el lugar, los manifestantes dispersaron la basura frente a la vivienda, en rechazo a la acumulación de residuos en las calles, el abandono de diversos sectores del distrito y los malos olores que afectan a la población desde hace varios días.
La protesta evidenció el creciente desgaste de la gestión municipal, cuestionada por el deficiente manejo del servicio de limpieza pública, uno de los principales problemas de la administración en El Tambo.
Ante la presión vecinal, el alcalde Julio Llallico anunció que la municipalidad incorporará este viernes 22 siete camiones compactadores y un camión baranda al sistema de recojo de residuos sólidos, con el objetivo de atender la emergencia sanitaria y social.
Asimismo, la comuna solicitó al Concejo Municipal la aprobación de presupuesto para contratar a 30 trabajadores de emergencia destinados al servicio de limpieza pública. La propuesta será debatida en los próximos días.
Pese a los anuncios, el malestar ciudadano continúa. Los vecinos sostienen que la crisis no se resolverá únicamente con la llegada de maquinaria, sino con la implementación de un plan integral y sostenido que permita recuperar la operatividad del servicio, actualmente colapsado en distintos puntos del distrito.