El retroceso del glaciar Huaytapallana, las fracturas identificadas en la zona alta y la presencia de la laguna Lasuntay vuelven a poner en debate la necesidad de implementar un sistema permanente de monitoreo y alerta temprana para las poblaciones ubicadas aguas abajo.
La tragedia registrada en la frontera entre Nepal y Tíbet, donde el colapso de una masa glaciar provocó una avalancha de hielo, roca y lodo, vuelve a poner la atención sobre un escenario que Junín enfrenta desde hace varios años: el acelerado retroceso de sus glaciares y la necesidad de contar con mecanismos eficaces para advertir a la población ante una eventual emergencia.
En el nevado Huaytapallana, las autoridades regionales vienen evaluando las condiciones de la masa glaciar y de la laguna Lasuntay. De acuerdo con el gerente regional de Recursos Naturales, Vladimir Yáñez, el nevado ha perdido más del 72 % de su masa glaciar y presenta fracturas y bloques de hielo colgantes en la parte alta.
A este escenario se suma la laguna Lasuntay, que almacena aproximadamente 4 millones de metros cúbicos de agua. La combinación entre esta masa de agua, las condiciones actuales del glaciar y la presencia de fallas geológicas en el sector ha llevado a las autoridades a plantear nuevas evaluaciones para establecer con mayor precisión el nivel de riesgo y exposición.
Huaytapallana aún no cuenta con un sistema de alerta
Pese a los factores identificados, Junín todavía no dispone de un sistema permanente de vigilancia y alerta temprana que permita advertir en tiempo real a las poblaciones ubicadas en las zonas bajas ante una eventual emergencia.
Entre las medidas planteadas figura la instalación de cámaras de monitoreo en tiempo real tanto en el frente glaciar como en la laguna Lasuntay. También se contempla implementar un sistema de alerta temprana que permita comunicar oportunamente a la población ante cambios que puedan representar un peligro.
Sin embargo, antes de poner en marcha estos mecanismos se requieren estudios especializados. Las autoridades consideran necesarios análisis geotécnicos, hidráulicos y estructurales, además de evaluaciones sobre la estabilidad del glaciar, la laguna y su dique.
En otras palabras, Junín ya tiene identificados algunos de los principales factores asociados al riesgo, pero todavía busca determinar con mayor precisión qué podría ocurrir, cuál sería el nivel de afectación y qué capacidad de respuesta tendría la población ante una emergencia.
Uñas y Vilcacoto, entre las zonas que deben fortalecer su preparación
La preocupación también alcanza a sectores como Uñas y Vilcacoto, ubicados en zonas que podrían verse expuestas ante un eventual evento asociado a la dinámica glaciar.
Por ello, las autoridades consideran necesario fortalecer la preparación de la población e incorporar nuevos escenarios en los ejercicios de prevención. Los simulacros no deberían limitarse a sismos, sino contemplar también la posibilidad de un aluvión o desborde relacionado con la actividad glaciar y el comportamiento de las lagunas de origen glaciar.
La finalidad es que la población conozca previamente las rutas de evacuación, los puntos seguros y los procedimientos que debería seguir ante una emergencia.
Nepal como advertencia
Lo ocurrido en Nepal vuelve a evidenciar la capacidad de los fenómenos asociados al retroceso y colapso de masas glaciares para generar emergencias de gran magnitud y con escaso tiempo de reacción.
Para Junín, el desafío consiste en evitar que las advertencias permanezcan únicamente en diagnósticos, estudios y evaluaciones. La instalación de mecanismos de monitoreo permanente y de un sistema de alerta temprana podría resultar determinante para ganar segundos o minutos frente a un eventual escenario de emergencia.
Por ahora, las autoridades regionales aseguran que continúan evaluando las condiciones del Huaytapallana y de la laguna Lasuntay. La interrogante pendiente es cuánto tiempo tomará convertir esas evaluaciones en una herramienta concreta de prevención y respuesta para la población que vive aguas abajo del nevado.
Médicos advierten que solo un ventilador mecánico estaría operativo, mientras otros equipos permanecen en mantenimiento. Hospital requiere S/3 millones para adquirir nuevos equipos, pero la certificación presupuestal continúa pendiente.
La crisis en el Hospital Regional Docente Materno Infantil El Carmen se agudiza y alcanza a uno de sus servicios más sensibles: la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátrica. Médicos del nosocomio alertaron sobre la falta de ventiladores mecánicos y otros equipos indispensables para atender a pacientes en estado crítico.
Durante un plantón realizado en el hospital, los profesionales de la salud señalaron que actualmente solo uno de los ventiladores mecánicos se encontraría operativo, mientras otros equipos permanecen en mantenimiento. Esta situación, según los médicos, limita la capacidad de respuesta ante emergencias que requieren soporte ventilatorio inmediato.
Los profesionales también expresaron su preocupación por el fallecimiento de al menos tres niñas durante el último mes y solicitaron que se investigue si la falta de equipamiento tuvo alguna relación con estos casos. Hasta el momento, dicha relación no ha sido establecida oficialmente y corresponde a las autoridades competentes determinar las causas de cada fallecimiento.
La dirección adjunta del hospital reconoció que la capacidad de atención viene siendo rebasada y que existen limitaciones con los equipos disponibles. El escenario genera especial preocupación debido a que El Carmen cumple un papel de referencia para la atención materno-infantil en la región Junín.
Hospital requiere S/3 millones para equipamiento
De acuerdo con lo informado por el personal del establecimiento, el hospital necesita aproximadamente S/3 millones para la adquisición de tres ventiladores mecánicos y otros equipos destinados al soporte de pacientes críticos.
Sin embargo, los recursos aún no estarían disponibles. La certificación presupuestal solicitada permanece pendiente y su financiamiento depende de la evaluación del Gobierno Regional de Junín.
Mientras el trámite administrativo continúa, los médicos advierten que la UCI Pediátrica debe afrontar la atención de pacientes que requieren equipos especializados sin contar con la capacidad instalada suficiente.
Equipos y materiales ocupan pasadizos y áreas del hospital
A esta problemática se suma el estado de algunas áreas del establecimiento. En diferentes sectores del hospital se observa la presencia de equipos, materiales y otros objetos ubicados en pasadizos y espacios comunes, incluido el patio principal.
La acumulación de estos elementos genera cuestionamientos sobre las condiciones de ordenamiento y gestión de los ambientes de un establecimiento que atiende diariamente a madres, neonatos y pacientes pediátricos.
La situación plantea además interrogantes sobre el uso y disponibilidad de los ambientes hospitalarios, especialmente en un contexto en el que se reclama la adquisición de nuevos equipos para fortalecer los servicios críticos.
Gobierno Regional de Junín bajo presión
La falta de equipamiento vuelve a poner en el centro de las críticas al Gobierno Regional de Junín, responsable de evaluar y atender las necesidades presupuestales del establecimiento.
Los médicos demandan una respuesta urgente para garantizar la atención de los pacientes críticos y evitar que la falta de equipos se convierta en un factor adicional de riesgo dentro del hospital.
El reclamo central permanece sobre la mesa: ¿por qué un hospital especializado y considerado referente materno-infantil de la región continúa enfrentando limitaciones de equipamiento en áreas tan sensibles como la UCI Pediátrica?
La respuesta dependerá ahora de las autoridades regionales y de las decisiones que adopten para destrabar el presupuesto y garantizar que el Hospital El Carmen cuente con los equipos necesarios para atender emergencias pediátricas y neonatales.
La diputada por Junín, Gina Duarte, exigió una investigación sobre la atención y seguimiento de las alertas de violencia escolar reportadas en instituciones educativas de la región, especialmente tras la muerte de Milán.
La parlamentaria, integrante de la Comisión de Educación, informó que se solicitó al ministro de Educación disponer acciones de acompañamiento e investigación que permitan determinar si existieron fallas en la respuesta de las autoridades frente a situaciones de violencia advertidas previamente.
Duarte sostuvo que no basta con reaccionar después de una tragedia y consideró necesario fortalecer los mecanismos de prevención, detección y atención oportuna de los casos de violencia entre escolares.
En ese sentido, planteó reforzar la red de salud mental y ampliar el acompañamiento psicológico para adolescentes, incluyendo estos servicios en las instituciones educativas. Asimismo, mencionó como alternativa el fortalecimiento de programas de acompañamiento educativo, como Yachay.
Por su parte, el gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas, informó que continúan las coordinaciones con la Policía Nacional para identificar a los responsables de los actos vandálicos registrados en la región.
La exigencia de la legisladora busca esclarecer qué ocurrió con las alertas de violencia reportadas previamente y determinar si las autoridades competentes actuaron de manera oportuna para prevenir que estos hechos derivaran en consecuencias mayores.
La Municipalidad Provincial de Huancayo deberá gestionar unos S/2 millones adicionales para completar el presupuesto del proyecto, que bordea los S/28 millones. La obra apenas registra entre 11% y 12% de avance físico y la comuna mantiene su compromiso de culminarla antes de finalizar el 2026.
El proyecto del Puente Arequipa todavía necesita recursos para completar su financiamiento. La Municipalidad Provincial de Huancayo deberá gestionar alrededor de S/2 millones adicionales para cubrir el costo total de la obra, cuyo presupuesto bordea los S/28 millones, incluido el terreno.
La obra avanza lentamente y registra apenas entre 11% y 12% de avance físico. Pese a ello, la gestión del alcalde Dennis Cuba mantiene su compromiso de culminarla y entregarla antes de finalizar el 2026.
La municipalidad tiene S/17.8 millones para este año
El gerente de Planeamiento y Presupuesto de la Municipalidad Provincial de Huancayo, Edgar Anccasi, informó que la comuna dispone este año de S/17 millones 823 mil para ejecutar el proyecto. Sin embargo, hasta el momento solo ha ejecutado el 24.2% de ese presupuesto, por lo que aún tiene un margen importante de recursos pendientes de utilizar.
Anccasi explicó que la municipalidad ya aseguró el presupuesto asignado para este año, pero todavía necesita completar el financiamiento total del proyecto. Para cubrir los aproximadamente S/2 millones faltantes, la comuna deberá realizar una modificación presupuestaria. Esta medida dependerá del ritmo que alcance la obra durante los próximos meses.
El terreno y los primeros desembolsos ya fueron cubiertos
La municipalidad también avanzó con otros componentes del financiamiento. La comuna ya canceló el terreno destinado a la construcción, valorizado en aproximadamente S/4 millones 600 mil. Asimismo, durante el 2025 destinó cerca de S/3 millones 500 mil para iniciar los trabajos y entregar el adelanto correspondiente.
Este año, la municipalidad también entregó un adelanto para la compra de materiales, lo que permitió incrementar la ejecución presupuestal.
El reto es acelerar la obra y asegurar los recursos
Sin embargo, el escaso avance físico mantiene abierta otra preocupación: ¿podrá la comuna acelerar los trabajos y garantizar los recursos a medida que aumenten las valorizaciones?
La Municipalidad Provincial de Huancayo sostiene que puede gestionar los S/2 millones restantes. No obstante, deberá incorporar esos recursos mediante el procedimiento presupuestario correspondiente y ajustar su disponibilidad al avance que registre la obra.
Con menos del 15% de avance físico y el compromiso de entregar el puente antes de terminar el 2026, la gestión municipal enfrenta dos retos: acelerar la ejecución de los trabajos y asegurar los recursos que permitan sostenerlos hasta la culminación del proyecto.