Una familia perdió su vivienda, ahorros, mercadería, vehículos y equipos de sonido tras un incendio registrado en el pasaje Venezuela N.° 5021, en el anexo de Saños Chico, distrito de El Tambo. También resultó herido el perro de la familia.
Una madre y su hijo lo perdieron prácticamente todo luego de que un incendio consumiera su vivienda ubicada en el pasaje Venezuela N.° 5021, en el anexo de Saños Chico, distrito de El Tambo. El siniestro destruyó no solo gran parte del inmueble, sino también ahorros, mercadería, vehículos y herramientas de trabajo que constituían sus principales fuentes de sustento.
Entre las principales afectadas se encuentra Herlinda Vázquez Malpartida, de 56 años, quien se dedicaba a la venta de frutas. De acuerdo con el testimonio de sus familiares, la mujer habría perdido aproximadamente S/50 mil en ahorros, dinero que se encontraba guardado en un ropero y que terminó reducido a cenizas debido al fuego.
Su hijo, Henry Huamán Vásquez, también sufrió importantes pérdidas. Él se dedicaba al alquiler de equipos de sonido y realizaba presentaciones como cantante. Los parlantes y demás equipos que utilizaba para desarrollar estas actividades fueron alcanzados por las llamas, dejándolo sin una de sus principales herramientas de trabajo.
Mercadería y bienes destruidos
El incendio también consumió mercadería que la familia había almacenado con el propósito de comercializarla durante distintas campañas. Entre los productos se encontraban artículos para el hogar, tuppers y otros objetos destinados a fechas especiales, como el Día de la Madre y el Día del Padre.
A ello se sumó la pérdida de diversos artefactos, un automóvil antiguo y una motocicleta. La familia señaló que aún no ha podido determinar el monto total de los daños ocasionados por el incendio.
Fuego se habría iniciado de manera accidental
Según Pamela Roxana Huamán Vázquez, hija de Herlinda, el incendio se habría originado de manera accidental cuando su madre preparaba comida para su mascota.
La familiar explicó que, aparentemente, el viento habría desplazado cenizas hacia unos cajones, provocando que el fuego se iniciara y posteriormente se extendiera con rapidez por el inmueble.
Durante la emergencia, los vecinos escucharon varias explosiones. La familia indicó que dentro de la vivienda había cajas de bombardas que habían sido adquiridas días antes con la finalidad de ser donadas para las celebraciones en honor a la Virgen de Cocharcas, previstas para septiembre.
Pamela Huamán aclaró que su familia no se dedica a la comercialización de productos pirotécnicos.
Bomberos y vecinos controlaron la emergencia
Hasta el lugar llegaron efectivos del Cuerpo General de Bomberos, quienes trabajaron para controlar y extinguir las llamas con el apoyo de los vecinos, efectivos de la Policía Nacional del Perú y agentes de Serenazgo de El Tambo.
El incendio también afectó al perro de la familia, que sufrió quemaduras durante la emergencia. Los serenos lograron rescatar al animal y trasladarlo a una veterinaria cercana para que recibiera atención.
La familia asegura que el siniestro acabó con prácticamente todo lo que había logrado construir durante años y dejó a Herlinda Vázquez y a su hijo sin parte importante de sus medios de subsistencia.
Ante esta situación, los damnificados solicitan el apoyo de la ciudadanía para poder afrontar las consecuencias del incendio y comenzar a recuperar sus fuentes de ingreso.
Las personas que deseen brindarles ayuda pueden comunicarse al 945 172 069, a nombre de Herlinda Vázquez Malpartida.
Eder David Malpartida Vega, docente del sexto grado de la escuela San Pedro de Yauyo, salvó a uno de sus estudiantes, pero quedó atrapado en el barro y no logró salir del río.
Un acto de valentía terminó en tragedia en el río Cunas, en el anexo de Huarisca. El profesor Eder David Malpartida Vega murió luego de rescatar a uno de sus alumnos que se ahogaba en una poza.
Según la información preliminar, el docente ingresó al agua para auxiliar al menor y consiguió ponerlo a salvo. Sin embargo, tras el rescate, quedó atrapado en el barro y no pudo salir, perdiendo la vida en el lugar.
La tragedia conmocionó a la comunidad educativa de Yauyo, que hoy lamenta la muerte del maestro. Su intervención permitió salvar al estudiante, en un episodio que terminó cobrándole la vida.
Las autoridades deberán esclarecer las circunstancias del hecho.
El personal de Serenazgo de Chilca intervino en un disturbio registrado en la agencia de transportes MiBus, ubicada en la intersección de los jirones M. Cáceres y Áncash, en el barrio Santísima Cruz.
Según informó el propietario del establecimiento, un pasajero que presuntamente se encontraba en estado de ebriedad ocasionó daños en el local luego de perder su bus por llegar tarde a la agencia.
Por su parte, el pasajero denunció que los trabajadores de la empresa lo agredieron durante el incidente.
Ante las versiones contrapuestas, los agentes de Serenazgo trasladaron a ambas partes a la Comisaría de Chilca, donde la Policía realizará las diligencias necesarias para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes.
Las autoridades deberán verificar las circunstancias del incidente a partir de las declaraciones y demás elementos que se recaben durante la investigación.
La intervenida aseguró ser amiga del propietario, pero este negó conocerla. Tras la intervención de Serenazgo, devolvió el equipo y el hombre decidió no presentar una denuncia.
Alrededor de las 12:05 a. m., agentes de Serenazgo acudieron a la intersección de los jirones Amazonas y Puno, luego de que las cámaras de videovigilancia alertaran sobre un presunto hurto de teléfono celular.
Según las imágenes captadas, un hombre de aproximadamente 35 años, quien aparentemente se encontraba en estado de ebriedad, habría sido abordado por una mujer que, minutos después, presuntamente le sustrajo el equipo móvil de entre sus pertenencias.
En el lugar, los agentes recogieron los testimonios de vecinos, quienes señalaron que la mujer se habría acercado al hombre con la presunta intención de quitarle sus objetos personales.
Durante la intervención, la mujer afirmó que conocía al varón y que ambos eran amigos; sin embargo, no pudo proporcionar su nombre. Por su parte, el hombre aseguró que no conocía a la intervenida.
Tras varios minutos de intervención e insistencia por parte de los serenos, la mujer finalmente sacó el teléfono celular de entre sus prendas íntimas y se lo devolvió a su propietario.
Luego de recuperar su equipo, el hombre decidió retirarse del lugar por sus propios medios y manifestó que no deseaba presentar una denuncia formal por lo ocurrido.
El caso quedó sin una denuncia por parte del presunto agraviado. Los hechos se mantienen en el ámbito de una presunta sustracción, sin que se haya informado de una investigación formal.