A pesar de que marzo se proyecta como el mes con mayores precipitaciones, la falta de reportes oficiales por parte de municipios locales pone en riesgo la llegada de ayuda humanitaria y declaratorias de emergencia.
JUNÍN. La región Junín se encuentra en el umbral de su periodo más vulnerable. Según la Subgerencia Regional de Defensa Civil, marzo será el mes con mayor intensidad y frecuencia de precipitaciones, especialmente en la Selva Central. Sin embargo, un obstáculo administrativo agrava la crisis: el silencio de las municipalidades.
El peligro de la «invisibilidad» administrativa
José Vásquez, subgerente regional de Defensa Civil, lanzó una advertencia crítica: muchas emergencias no están siendo reportadas oportunamente. Sin el registro oficial en el sistema SINPAD, el Gobierno Regional y el Ejecutivo quedan de manos atadas para gestionar presupuestos adicionales o declaratorias de Estado de Emergencia.
«Si los daños no se reportan oficialmente, la ayuda no llega. Es responsabilidad de los alcaldes registrar cada evento para activar el apoyo estatal», enfatizó el funcionario.
Cifras que alarman
Incluso antes de entrar al pico de la temporada, el impacto es considerable. Entre enero y febrero, el Gobierno Regional de Junín ya ha brindado asistencia a:
641 personas afectadas.
247 damnificados (pérdida total de bienes o vivienda).
Zonas rojas: Río Tambo y Pichanaqui (Chanchamayo) se consolidan como los distritos más golpeados.
Respuesta en el terreno
Para mitigar el aislamiento de las comunidades, se han desplegado entre 8 y 10 frentes de trabajo con maquinaria pesada (excavadoras y tractores oruga). Los esfuerzos se centran actualmente en:
Limpieza de cauces: Trabajos de descolmatación en los ríos Paucartambo, Río Seco y quebradas críticas en La Merced.
Conectividad vial: Intervención en las rutas departamentales JUS-103, JUS-104 y JUS-108, esenciales para el flujo comercial hacia la selva.
Combustible para municipios: Entrega de 4,000 galones de combustible a gobiernos locales para que operen su propia maquinaria.
Mientras Provías Nacional intenta mantener operativas las vías principales, el Gobierno Regional exhorta a las autoridades locales a no bajar la guardia administrativamente. En marzo, la diferencia entre una atención rápida y el abandono dependerá de un reporte a tiempo.