Aunque el anuncio representa un respiro para el proyecto vial más ambicioso del país, autoridades advierten que los recursos asignados apenas cubren el 2.5% del costo total de la obra.
El megaproyecto de la Nueva Carretera Central ha dado su primer paso financiero, aunque no exento de incertidumbre. El Gobierno ha anunciado la asignación de S/ 600 millones para dar inicio a la construcción del túnel de Pariachi, pieza clave de la infraestructura. Sin embargo, la cifra palidece frente al desafío real: el proyecto requiere una inversión total que supera los S/ 24,000 millones.+1
El Túnel de Pariachi: El punto de partida
El gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas Muje, confirmó que estos recursos iniciales se ejecutarán mediante un crédito suplementario. No obstante, este desembolso no es automático, ya que depende de la luz verde del Congreso de la República.
Si bien este presupuesto permite «romper fuegos» en la zona de Pariachi, el cronograma general ya muestra señales de presión. Otros componentes críticos, como la vía de evitamiento de Ticlio proyectada para 2026, podrían sufrir retrasos si no se garantiza el flujo de capital para el desarrollo integral.
Las dudas: ¿De dónde saldrán los S/ 24 mil millones?
La principal preocupación de la comisión multisectorial radica en la ausencia de un plan multianual financiero definido. Hasta el momento, no existe una hoja de ruta clara que explique cómo el Estado peruano cubrirá el saldo restante de la obra.
Puntos críticos en la agenda:
Reunión Clave: Este 25 de febrero, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) sostendrán una reunión decisiva para definir el esquema de financiamiento.
Asesoría Técnica: Sigue pendiente la firma del contrato con PMO Vías, la entidad encargada de garantizar que la obra cumpla con estándares internacionales y plazos establecidos.
«El compromiso del Ejecutivo debe materializarse con hechos: la aprobación del crédito, la firma del contrato del túnel y el inicio físico de los trabajos», señalaron representantes de organizaciones sociales.
Vigilancia social en marcha
Ante lo que consideran una «promesa a medias», sindicatos y organizaciones civiles han anunciado que se mantendrán en vigilancia permanente. Exigen al presidente José Emari Balcázar que la voluntad política se traduzca en firmas y maquinaria pesada en la zona, evitando que el anuncio de los S/ 600 millones sea solo un paliativo temporal para las demandas de la región central.