A pesar de que el compromiso de entrega es para junio de este año, la obra apenas registra un 52% de avance. El retraso en los pagos a la constructora asciende a 8 millones de soles.
El puente Noruega, una infraestructura vital para la conectividad del distrito de Perené (Chanchamayo), se ha convertido en un nuevo símbolo de la ineficiencia en la obra pública regional. Aunque el compromiso oficial era inaugurarlo este año, una reciente fiscalización ha encendido las alarmas: el proyecto no llegaría a la fecha pactada.
Un avance que no convence
Durante una inspección técnica, el consejero regional Yoner Ambicho constató que la ejecución física de la obra está estancada en un 52%. Este porcentaje se encuentra significativamente por debajo de lo establecido en el cronograma oficial, lo que hace casi imposible que el puente esté listo para junio, como se había prometido.
Si bien las estructuras metálicas ya están siendo fabricadas en Chimbote, el trabajo en la zona de Chanchamayo avanza a paso lento.
La crisis de los pagos: 8 millones en deuda
El principal obstáculo actual no sería técnico, sino financiero. El residente de la obra reveló una situación crítica: el Gobierno Regional adeuda aproximadamente 8 millones de soles en valorizaciones no pagadas.
Esta falta de liquidez pone al proyecto al borde de una suspensión parcial de labores, lo que dilataría aún más una espera que ya resulta insoportable para la población local.
Cuatro años de espera
La indignación de los vecinos no es gratuita. El proyecto de “Ampliación y mejoramiento del puente Noruega” se inició a finales de 2020. Tras más de cuatro años de idas y vueltas, la gestión y supervisión del proyecto siguen bajo la lupa por la incapacidad de concluir una obra estratégica para la selva central.
Fiscalización en marcha
Desde el Consejo Regional han asegurado que las acciones de fiscalización se intensificarán. El objetivo es determinar responsabilidades políticas y técnicas por el retraso y, sobre todo, presionar para que el Ejecutivo regional cumpla con los pagos que garanticen la continuidad de los trabajos.