Durante la intervención se halló a personas ebrias consumiendo aguardiente y chicha de jora. El establecimiento solo tenía licencia para funcionar como tienda de abarrotes.
En un reciente operativo de fiscalización, las autoridades municipales intervinieron un establecimiento ubicado en la calle Cáceres 285, que funcionaba de manera irregular. Si bien el local contaba con licencia para operar como kiosco o tienda, en la práctica había desnaturalizado su giro comercial para convertirse en una cantina clandestina.
Hallazgos y decomiso
Al ingresar al recinto, los fiscalizadores confirmaron que no existía autorización alguna para la venta o consumo de licores. Sin embargo, en el interior se hallaron:
- Bebidas alcohólicas: Botellas de alcohol, aguardiente y chicha de jora.
- Productos no autorizados: Remedios naturales supuestamente destinados a tratamientos de próstata y riñones.
- Insumos: Se decomisaron ocho botellas de mezclas alcohólicas y utensilios como ollas y tableros utilizados para el expendio.
Lo más grave del hecho fue el hallazgo de personas en evidente estado de ebriedad dentro del local, lo que ratificó que el espacio era utilizado habitualmente como punto de consumo ilegal.
Sanciones y advertencia
Las autoridades procedieron a la incautación de la mercadería y exhortaron al propietario a regularizar su situación de inmediato. Se recordó que la habilitación de ambientes tipo bar o cantina sin permiso municipal conlleva sanciones severas y el cierre definitivo del local.
Desde la municipalidad informaron que estos operativos de control continuarán de forma permanente en diferentes puntos de la ciudad para garantizar el orden público y la seguridad de los vecinos.