El consejero regional de Yauli, Luis Demetrio Basaldúa Rodríguez, intentó dar el salto al Congreso sin cumplir un requisito elemental: solicitar su licencia sin goce de haber dentro del plazo legal. Recién lo hizo este año, cuando debió hacerlo en 2025, y solo después de que el Jurado Nacional de Elecciones le jalara las orejas. El resultado fue previsible: su candidatura terminó al borde del abismo.
El Jurado Electoral detecta la falta
El 31 de diciembre, el Jurado Electoral Especial (JEE) declaró inadmisible su candidatura al comprobar que no había cumplido correctamente con la licencia sin goce de haber y le dio dos días de plazo para subsanar la observación. De no hacerlo, su postulación sería declarada improcedente.
Un intento tardío y mal planteado
Al día siguiente, Basaldúa presentó una solicitud de licencia ante el Consejo Regional de Junín, pero lo hizo mal. En el documento pidió una “licencia sin goce de remuneraciones por 60 días”, cuando los consejeros regionales no perciben remuneraciones, sino dietas. La figura legal solicitada no le correspondía. El error obligó al Consejo Regional a devolverle el trámite para su corrección y postergarlo para la siguiente sesión, lo que hizo imposible cumplir con el plazo impuesto por el ente electoral.
Candidatura declarada improcedente
La consecuencia fue contundente. El 14 de enero, el JEE de Lima declaró improcedente su inscripción, dejándolo prácticamente fuera de la contienda electoral. La única vía que le queda es apelar y esperar un eventual pronunciamiento de una instancia superior, aunque el panorama no le resulta favorable.
El caso deja en evidencia una grave falta de diligencia, tanto del candidato como del partido Fuerza y Libertad. La licencia debió gestionarse antes del 23 de diciembre, fecha límite para las inscripciones, y no a última hora, con errores básicos incluidos.
De consejero regional a aspirante al Congreso
No es un dato menor si se revisa la trayectoria económica del consejero. Antes de ingresar a la política, Basaldúa declaraba ingresos que no superaban los 2,000 soles mensuales. Ya como consejero regional, cargo al que accedió con el respaldo del movimiento Sierra y Selva Contigo Junín, de Zósimo Cárdenas, sus ingresos se elevaron a alrededor de 4,200 soles. Ahora, con Fuerza y Libertad, aspiraba a una curul con una remuneración cercana a los 15,000 soles mensuales.
A ello se suman cuestionamientos a su desempeño como consejero, marcado por retrasos recurrentes en las sesiones del Consejo Regional y por haber sido blindado frente a intentos de abrir investigaciones por presuntas irregularidades.
¿Se trató de una viveza mal calculada o de una torpeza imperdonable para alguien que pretende legislar? Lo cierto es que, por ahora, Luis Demetrio Basaldúa quedó fuera de carrera por no cumplir —ni a tiempo ni correctamente— con una obligación básica de la ley electoral.