En una tensa jornada de protesta, el personal de seguridad que custodia las instalaciones de EsSalud en El Tambo alzó su voz de protesta esta mañana. Los empleados se concentraron en el frontis de la institución para denunciar que se les adeudan dos meses de remuneraciones, una situación que ha puesto en jaque la economía de cientos de familias.
El origen del conflicto: Incumplimiento de promesas
Según detallaron los manifestantes, la responsabilidad recae directamente sobre la empresa tercerizadora perteneciente al Grupo Vicmer. Los trabajadores señalaron que la compañía ha caído en un ciclo de promesas incumplidas respecto al cronograma de pagos.
En primera instancia: Se les aseguró que el depósito se realizaría el 29 de enero.
Posteriormente: La fecha fue postergada, indicándoles que el pago se haría efectivo recién este viernes.
Consecuencia: Esta falta de seriedad ha generado una profunda desconfianza e indignación entre el personal.
Impacto en la fuerza laboral
Además, esta crisis golpea directamente a cerca de 290 familias. El escenario se vuelve crítico porque el marco legal atrapa a los empleados en una encrucijada: si abandonan sus puestos para buscar un empleo formal, arriesgan sus beneficios acumulados. Esta presión los encadena a sus puestos, obligándolos a trabajar jornadas completas sin recibir un solo sol a cambio.
En consecuencia, los afectados hicieron un llamado urgente a las autoridades de EsSalud para que intervengan como ente fiscalizador, dado que el servicio se presta en sus sedes. Mientras tanto, el grupo de trabajadores advirtió que las medidas de fuerza podrían radicalizarse si no se confirma el abono de sus haberes en el plazo establecido.