El líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, volvió a desafiar su situación legal al participar de manera virtual en un evento partidario en Huancayo. Durante la actividad, donde se presentó oficialmente la plancha de candidatos al Senado y a la Cámara, el exgobernador regional aprovechó el escenario para enviar un mensaje directo. En este sentido, se refirió tanto a sus ambiciones políticas como a su actual situación como prófugo de la justicia
Estrategia rumbo al 2026
Cerrón aprovechó la plataforma digital para marcar la hoja de ruta de su partido, asegurando que las elecciones generales de 2026 serán una «confrontación ideológica radical». En su discurso, identificó claramente a su principal adversario:
En cuanto a su ataque a la derecha, cuestionó duramente una posible gestión de Rafael López Aliaga. De hecho, lo señaló como el máximo representante del sector conservador al que, por consiguiente, Perú Libre busca derrotar en las urnas
Consolidación de bases: El evento sirvió para reorganizar a la militancia en Junín, región que sigue siendo el bastión principal del partido del lápiz.
«Mi clandestinidad tiene fecha de caducidad»
Uno de los momentos más polémicos de su intervención fue cuando se refirió a su condición de prófugo. Lejos de mostrar intención de entregarse, Cerrón lanzó una afirmación que ha encendido las alarmas en el sector judicial:
«Mi situación legal es temporal. Si logramos la victoria en primera vuelta, mi libertad se convertirá en una necesidad pública.»
Con estas palabras, el líder de Perú Libre sugiere que un eventual triunfo electoral sería la llave para resolver sus problemas con la justicia, vinculando directamente el resultado de las urnas con su estatus legal.