Lo que debía ser un trámite técnico se convirtió en un escenario de acusaciones. Mientras líderes sociales señalan «trabas» legislativas, el proyecto logra el dictamen favorable y queda listo para su debate final en el Congreso. ¿Se logrará blindar la obra más esperada del centro del país?
La construcción de la Nueva Carretera Central no solo enfrenta los desafíos de la geografía andina, sino también los de la política nacional. Tras una sesión cargada de fricciones en la Comisión de Transportes, el proyecto ha logrado finalmente la «luz verde» técnica, pero el camino dejó cicatrices y dudas que la ciudadanía de la macro región centro no está dispuesta a ignorar.
El factor humano: ¿Gestión o conflicto de intereses?
Para el ciudadano de a pie en Junín, Huancavelica o Ayacucho, la carretera representa vida, comercio y seguridad. Por ello, las declaraciones de Raúl Ariste, del Frente de Defensa de Junín, resonaron con fuerza. Ariste denunció que el debate se desvió hacia ataques personales contra la gestión regional en lugar de centrarse en la viabilidad de la obra.
«Es una obra ejecutada mediante una PMO internacional, con soporte técnico de alto nivel. No es un botín político», recalcaron desde la sociedad civil, evidenciando el temor de que las rencillas entre el congresista Ilich López y el gobernador Zósimo Cárdenas terminen frenando una inversión histórica.
La luz verde: El destrabe económico
A pesar del ruido, el análisis de elegibilidad técnica prevaleció. El congresista Edgar Raymundo trajo calma al anunciar que la aprobación del dictamen asegura algo vital: el financiamiento a largo plazo.
Esto significa que el proyecto ya no tendrá que pasar por el calvario de nuevas evaluaciones del Ministerio de Economía (MEF), eliminando la burocracia que suele «congelar» las grandes obras en el Perú.
Lo que viene: Un frente unido por el asfalto
Con el dictamen en mano, la posta pasa ahora al Pleno del Congreso. Sin embargo, la confianza social está bajo vigilancia. Regiones como Ucayali, Huánuco y Huancavelica ya coordinan acciones conjuntas. El mensaje es claro: la conectividad del centro del país no puede ser moneda de cambio política.
El presidente de la Comisión de Transportes, Carlos Mori, asegura que hay respaldo. Pero en las calles de la sierra y selva central, la consigna es otra: vigilancia permanente hasta que la primera piedra sea una realidad y no solo una promesa en papel.