Mientras Renovación Popular proclama una cruzada frontal contra la corrupción, sus propias listas a la cámara de diputados revelan una contradicción difícil de ignorar. El partido que dice combatir al “Club de la Construcción” pero incluye entre sus candidatos a ex trabajadores de las mismas empresas que protagonizaron uno de los mayores escándalos de colusión en contrataciones con el estado.
El contraste es evidente. Rafael López Aliaga ha descrito a estas organizaciones como “el peor enemigo”, sentenciando públicamente:
“Al enemigo no lo puedes tener en tu cuarto. Te va a matar”.
Sin embargo, ese enemigo parece haberse colado por la puerta trasera.
Un candidato con pasado en el Club de la Construcción
Uno de los casos más reveladores en Junín es el de César Vásquez Caicedo, candidato a diputado por Junín. Durante 11 años trabajó en Constructora Málaga Hermanos S.A., empresa integrante del Club de la Construcción, el cartel empresarial que coordinaba licitaciones, simulaba competencia y se repartía millonarios contratos del Estado.
Entre 2009 y 2020, Vásquez se desempeñó como gerente de Logística, un cargo clave en cualquier empresa dedicada a contratar con el Estado. Precisamente en ese periodo, Indecopi, entidad que sanciono a esta empresa identificó las licitaciones LP-6-2010/MTC/20, LP-8-2011/MTC/20 y LP-2-2015/MTC/20, que en conjunto superaron los 700 millones de soles, durante el periodo de Vasques
El nexo con el “Club del Dragón”
El paso de Vásquez por Constructora Málaga no solo lo vincula al Club de la Construcción. También lo conecta con Sinohydro, empresa china señalada como parte del denominado Club del Dragón, un grupo de compañías chinas que concentran contratos públicos y acumulan cuestionamientos por retrasos, sobrecostos y obras inconclusas.
En 2017, Sinohydro y Constructora Málaga Hermanos participaron juntas en consorcios que obtuvieron contratos millonarios, como el Afianzamiento del reservorio Poechos en Piura, por más de S/139 millones, y la carretera Canchaque–Huancabamba, valorizada en S/430 millones.
De la constructora al consultor
Tras su salida de Málaga, Vásquez pasó a trabajar directamente con Sinohydro. Entre 2022 y 2025, figura como consultor de la empresa, periodo marcado por severos cuestionamientos a su desempeño en el país. Durante esos años, varios proyectos quedaron paralizados, incluidos hospitales claves en la region como el de Chupaca y Pichanaki, símbolos del colapso de obras públicas que afectan directamente a miles de ciudadanos.
Además, investigaciones periodísticas y reportes oficiales han advertido que numerosas empresas chinas se presentan en consorcio a licitaciones públicas, aunque muchas de ellas terminan perteneciendo al mismo entramado empresarial vinculado al Estado chino, reduciendo la competencia real.
Un patrón que alcanza al liderazgo
Toda esta información figura en la hoja de vida del candidato. Pero el problema no se limita a un solo nombre. El propio Rafael López Aliaga en el pasado, tiene clientes a empresas del Club de la Construcción como obrainsa, un antecedente que refuerza la percepción de un discurso que no siempre coincide con la práctica.
La pregunta incómoda
La contradicción es inevitable. ¿Puede un partido que se presenta como abanderado de la lucha anticorrupción llevar como candidatos a personas que hicieron carrera en empresas coludidas? ¿Puede alguien que trabajó durante años dentro de estos circuitos empresariales fiscalizar, denunciar y promover sanciones contra las mismas redes que le dieron empleo?