Link

El escudo de la inocencia: Niño de 3 años al albergue tras historial delictivo de su madre

Publicado

/

Entre el bullicio de juegos infantiles y la calidez de nuevos abrazos, un pequeño de apenas tres años y once meses intenta comprender su nueva realidad. Tras los muros del albergue Santo Domingo, el menor —quien llegó con una mirada cargada de temor y desconcierto— ha pasado de ser un presunto «escudo» en robos callejeros a un niño bajo la protección del Estado.

El golpe en la Avenida Catalina Huanca

Los hechos que cambiaron el destino del menor ocurrieron el pasado martes 13 de enero en el distrito de El Tambo. Cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que su madre, acompañada de otras tres mujeres, recorría un establecimiento en la avenida Catalina Huanca.

Bajo la apariencia de clientes comunes, el grupo —que incluía a otras dos mujeres con bebés en brazos— fingía interés por prendas de vestir. Sin embargo, la astucia de los efectivos del Grupo Terna permitió identificar su verdadera intención: operaban como «tenderas», utilizando presuntamente a sus propios hijos para distraer a los comerciantes y facilitar el hurto.

Libertad para las madres, resguardo para el hijo

A pesar de la intervención policial, el panorama legal tomó un giro inesperado en las últimas horas. El Poder Judicial dictaminó que las mujeres afronten el proceso en libertad bajo comparecencia con restricciones. No obstante, para el hijo de una de ellas, la historia fue distinta.

La Unidad de Protección Especial (UPE) intervino de manera contundente tras analizar el entorno familiar del menor:

  • La madre: Registra tres antecedentes delictivos similares que datan desde que era menor de edad.
  • El padre: Se encuentra actualmente recluido en un centro penitenciario.

«El bienestar superior del niño prevalece sobre el derecho de la madre a su custodia, especialmente cuando se evidencia una exposición al peligro y una instrumentalización del menor para actos ilícitos», señalaron fuentes vinculadas al caso.

Un nuevo comienzo en Santo Domingo

Al ingresar al albergue, el pequeño no tardó en interactuar con quienes ahora son sus compañeros de juego y, posiblemente, su familia temporal. Su caso no es aislado; en el recinto comparte espacio con otros menores cuyas madres también habrían utilizado la maternidad como una fachada para el crimen.

Mientras el proceso judicial contra su progenitora continúa, el pequeño de tres años permanece bajo el cuidado de especialistas, lejos de las avenidas comerciales y del riesgo de las calles, en un esfuerzo por devolverle la infancia que le fue arrebatada por el historial delictivo de su entorno más cercano.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencia

Salir de la versión móvil