Los agentes evitaron una tragedia en la oscuridad de la noche huancaína. El joven, que presentaba signos de ebriedad, dormía empapado y expuesto a las bajas temperaturas antes de que el equipo de Serenazgo lograra ponerlo a salvo.
Una oportuna ronda de vigilancia evitó que la noche terminara en tragedia bajo el puente Santiago Antúnez de Mayolo. Eran cerca de las 7:00 p.m. cuando los agentes de Serenazgo divisaron una silueta inmóvil a orillas del río Shullcas. Al acercarse, los custodios confirmaron una escena crítica: un joven yacía profundamente dormido, con la ropa empapada y en aparente estado de ebriedad, a escasos metros del agua.
Los serenos actuaron con rapidez ante el riesgo inminente de hipotermia o un posible aumento del caudal. El equipo concentró sus esfuerzos en reanimar al hombre, quien tras varios minutos recuperó el conocimiento y logró ponerse en pie. El agua y el intenso frío de la zona ya habían afectado su estado físico, pero la intervención de los agentes impidió un desenlace fatal.
Reacción inesperada
Pese a que el personal municipal resguardó su integridad, el joven respondió con hostilidad. Lejos de aceptar la ayuda que le salvó la vida bajo el puente, el sujeto mostró una actitud agresiva contra los uniformados antes de retirarse por sus propios medios.
Este incidente vuelve a encender las alarmas sobre el peligro de consumir alcohol cerca de zonas de riesgo, donde la vigilancia de los serenos marca, muchas veces, la diferencia entre la vida y la muerte.