Iván Medina Esquivel ignora la neutralidad y pide votos para el partido Perú Primero a pocas horas de los comicios. Podría enfrentar multas de hasta 100 UIT.
En un abierto desafío a las normas democráticas, el regidor de la Municipalidad Distrital de El Tambo, Iván Medina Esquivel, protagoniza una grave denuncia por vulnerar la veda electoral. A solo horas de que la ciudadanía acuda a las urnas, la autoridad edil rompió el silencio obligatorio para realizar campaña política activa.
El regidor captado en video
Medina Esquivel no guardó la discreción que su cargo le exige. Este viernes 10 de abril, el funcionario utilizó sus redes sociales para difundir dos videos donde promociona abiertamente a la agrupación Perú Primero.
En la primera grabación, realizada en el anexo de Saños Grande, el regidor posa frente a propaganda electoral y admite que ejecuta sus «primeros trabajos» para dicho partido. Sin rodeos, Medina lanza un pedido directo a los electores: marcar el símbolo y el número de la organización.
Pocos minutos después, redobló la apuesta con un segundo video desde Batanyacu. En este material, el regidor detalla los números de sus candidatos favoritos, utilizando su influencia pública para orientar el voto de la población en un momento en que la ley prohíbe cualquier tipo de propaganda.
Consecuencias: La ley no es una sugerencia
La legislación peruana obliga a los servidores públicos a mantener una neutralidad absoluta. Al utilizar su plataforma para favorecer a una agrupación, Medina Esquivel habría cruzado la línea de la legalidad.
Si los entes electorales confirman la infracción, el regidor enfrentará sanciones severas:
Multas millonarias: Las penalidades pueden alcanzar las 100 Unidades Impositivas Tributarias (UIT).
Responsabilidad administrativa: Además de la multa, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la propia municipalidad podrían iniciar procesos disciplinarios en su contra.
El uso del cargo como plataforma
Este episodio evidencia una práctica que las autoridades intentan erradicar: el uso de los cargos públicos como herramientas de campaña. Mientras la población espera transparencia, el comportamiento de Medina Esquivel pone en duda el respeto de ciertos funcionarios hacia las reglas del juego democrático.