En medio de las celebraciones por el aniversario del traslado del departamento de Junín a Huancayo, la gestión del alcalde Dennys Cuba Rivera ha decidido «quemar naves». Con el reloj político en contra y meses de parálisis administrativa, la Municipalidad Provincial de Huancayo (MPH) anunció el inicio de la ejecución física del esperado Puente Arequipa y la reactivación de los trabajos en la Plaza Constitución.
Sin embargo, tras el corte de cinta y el discurso protocolar, subyace una realidad técnica preocupante: un arranque tardío que deja poco margen de error.
Puente Arequipa: 10 meses contra el reloj
Tras una larga espera, la firma del contrato entre la empresa ejecutora y la supervisora dio luz verde a la obra del Puente Arequipa. El plazo establecido es de 10 meses, un tiempo que el propio burgomaestre reconoció como «limitado».
«Mi compromiso es culminar la obra dentro de mi periodo de gestión», afirmó Cuba, apostando por un ritmo de ejecución acelerado que evite que el puente se convierta en otro «elefante blanco» de la ciudad.
Plaza Constitución: ¿El fin de las observaciones?
El segundo frente de batalla es la Plaza Constitución. Tras meses de paralización debido a fallas en el expediente técnico, la comuna asegura que los errores han sido subsanados. Con un plazo de cuatro meses, la recuperación del parque principal de la ciudad entra en una fase crítica donde no se admiten nuevos errores técnicos.
Obra
Plazo de Ejecución
Estado Actual
Observación Principal
Puente Arequipa
10 meses
Inicio de ejecución física
Riesgo por cronograma ajustado
Plaza Constitución
4 meses
Reactivación
Expediente técnico corregido
El Análisis: ¿Gestión o estrategia de salida?
Para los especialistas en gestión pública, el inicio simultáneo de estas obras emblemáticas a estas alturas de la gestión sugiere una necesidad urgente de mostrar resultados. La atención ciudadana no se conforma con el inicio; la lupa está puesta en tres factores clave:
La Calidad: Que la celeridad no sacrifique los estándares constructivos.
La Supervisión: Que los entes de control eviten nuevas adendas que inflen el presupuesto.
La Continuidad: Que no se registren nuevas paralizaciones por falta de presupuesto o fallas técnicas.
La gestión de Dennis Cuba se juega su legado en estos meses. Si cumple, entregará soluciones de conectividad y ornato; si falla, dejará a Huancayo sumida en el caos de las obras inconclusas.