Mientras las autoridades locales proyectan cifras récord, el sector privado advierte que la región apenas alcanzaría los 50 mil turistas. La falta de coordinación y la lenta recuperación post-pandemia complican el panorama en Junín.
La brecha de las cifras: 140 mil vs. 50 mil
La festividad del Huaylarsh, el corazón de los carnavales en la región Junín, se encuentra en medio de una controversia estadística. Manuel Nieto, dirigente de los operadores turísticos, ha cuestionado duramente las proyecciones de la municipalidad, calificándolas de «poco realistas».
Según el sector oficial, se espera la llegada de 140 mil visitantes hasta abril. Sin embargo, Nieto sostiene que la realidad del mercado dicta algo muy distinto:
Récord histórico: El año pasado, la cifra real rondó apenas los 50 mil turistas con pernocte.
El cálculo imposible: Para alcanzar la meta oficial, Junín debería recibir 1,500 turistas diarios, una capacidad que el sector actualmente no registra.
«Difundir cifras sin sustento genera expectativas irreales que terminan afectando la planificación del rubro», advirtió Nieto.
Un sector al 40%: Los frenos del turismo en Junín
A pesar del colorido y la importancia cultural del Huaylarsh, la infraestructura turística no está operando a plena capacidad. Los operadores reportan trabajar actualmente a un 40% de su potencial, evidenciando una recuperación mucho más lenta que la de países vecinos.
¿Por qué no crecen los números?
Falta de articulación: No existe una mesa de diálogo entre hoteles, agencias y guías con las autoridades locales.
Promoción aislada: Cada actor del sector trabaja de forma independiente, sin una estrategia regional unificada.
El perfil del visitante: El impacto económico real lo genera el turista que se hospeda y consume (externo), no el visitante local de paso, un punto que las cifras oficiales suelen mezclar.
El llamado a la acción: Trabajo articulado
Para Nieto, la solución no radica en inflar números, sino en la planificación conjunta. El dirigente remarcó que, sin una convocatoria formal para diseñar estrategias de promoción, el Perú seguirá rezagado frente a otros destinos sudamericanos que ya superaron sus niveles pre-pandemia.
La festividad del Huaylarsh es una oportunidad de oro, pero los operadores turísticos coinciden: sin datos reales y trabajo en equipo, el crecimiento seguirá siendo solo una proyección en el papel.