Pese a la urgencia social y los presupuestos millonarios, las obras emblemáticas de Satipo y Jauja continúan atrapadas en la fase administrativa. El Gobierno Regional estima nuevos plazos para destrabar los procesos.
El inicio del 2025 no ha traído las noticias que la población de Junín esperaba. Dos de las obras más críticas para la región —el Hospital Manuel Higa Arakaki y la carretera JU-103— siguen sin ver la luz verde. A pesar de su alto impacto social, ambos proyectos permanecen estancados en el escritorio de la Gerencia Regional de Infraestructura.
Hospital Higa Arakaki: Entre consultas y observaciones
El esperado nosocomio de la provincia de Satipo se encuentra actualmente en una fase de «impasse» técnico. Según el gerente regional de Infraestructura, Rony Vejarano, el proceso de licitación está en la etapa de absolución de consultas y observaciones.
El obstáculo: Las empresas interesadas han presentado una serie de dudas técnicas que el equipo regional debe resolver.
La promesa: Se estima un plazo de dos meses para cerrar esta etapa y proceder finalmente con la adjudicación.
Carretera JU-103: Una inversión de 380 millones que no arranca
La situación en Jauja es aún más compleja. La carretera JU-103, considerada una de las obras viales más costosas de la región con una inversión que supera los 380 millones de soles, requiere un paso previo fundamental antes de cualquier licitación.
«La continuidad de la JU-103 depende de la elaboración de un expediente técnico de saldo, el cual será formulado por la propia Gerencia de Infraestructura en las próximas semanas», señalaron fuentes regionales.
Este retraso significa que la población deberá esperar a que se termine el nuevo documento para recién convocar a un proceso de selección, prolongando la incertidumbre sobre el reinicio de los trabajos en campo.
Resumen de los proyectos detenidos
Obra
Ubicación
Estado Actual
Inversión / Clave
Hospital Higa Arakaki
Satipo
Absolución de consultas
Clave para salud en selva central
Carretera JU-103
Jauja
Elaboración de expediente de saldo
Más de 380 millones de soles
Una herencia de retrasos
Ambos proyectos no son nuevos; son «obras arrastradas» de gestiones anteriores que han sufrido paralizaciones y trabas burocráticas. Para los habitantes de Junín, el 2025 representa la esperanza de que estos megaproyectos dejen de ser promesas de papel y se conviertan en concreto y asfalto.
La presión social aumenta, y la capacidad de ejecución del Gobierno Regional de Junín estará bajo la lupa durante este primer trimestre del año.