Un video viral captó el momento en que una comerciante, identificada como Rita Carpio, agrede a otra vendedora en plena avenida Ferrocarril. Detrás del ataque se escondería una red que lotiza la vía pública ante la débil fiscalización municipal.
El desorden en las calles de la «Incontrastable» ha escalado a un nivel peligroso. Lo que antes era una disputa por clientes, hoy se ha convertido en una presunta red de extorsión y violencia física. Una reciente agresión grabada en la avenida Ferrocarril ha puesto nuevamente bajo los reflectores a Rita Carpio, conocida como la «Tía Rita», señalada por víctimas y testigos como la presunta encargada de cobrar «cupos» para permitir el comercio informal.
Violencia en plena vía pública
En las imágenes difundidas en redes sociales, se observa a Carpio agrediendo físicamente a una vendedora y arrojando su mercadería al suelo. La víctima denunció que el ataque fue la respuesta por negarse a pagar un monto de dinero exigido para ocupar un espacio en la vereda.
«No es un hecho aislado, es un sistema de terror»detallan otros comerciantes, quienes por temor a represalias prefieren el anonimato. Según los testimonios, estos grupos imponen sus propias leyes, deciden quién vende y quién no, y recurren a la violencia psicológica y física contra los más vulnerables.
Antecedentes: Vouchers y grandes sumas de dinero
Esta no es la primera vez que Carpio está en el ojo de la tormenta. En operativos anteriores realizados por la Policía y el Serenazgo, la mujer fue intervenida en medio de grescas. En aquellas ocasiones, las autoridades hallaron en su poder fuertes sumas de dinero en efectivo y vouchers bancarios, hallazgos que reforzaron la hipótesis de un esquema de cobros ilegales por el uso del espacio público.
¿Dónde está la Municipalidad?
Pese a que la Municipalidad Provincial de Huancayo (MPH) ha reiterado que «nadie tiene derechos sobre la vía pública», la realidad en las calles desmiente la eficacia de sus operativos. La toma de espacios por parte de estas mafias evidencia una fiscalización insuficiente que ha permitido que particulares se adueñen de las avenidas principales.
La ciudadanía y los comerciantes afectados exigen una intervención no solo de los inspectores municipales, sino del Ministerio Público y la Policía Nacional, para desarticular estas presuntas redes de extorsión que operan a plena luz del día.