La candidata de Fuerza y Libertad calificó al gobernador como un «socio clave», priorizando el cálculo electoral sobre los cuestionamientos administrativos. Además, anunció la construcción de mega penales para 20 mil reos.
En su reciente paso por la Incontrastable, la aspirante a la presidencia por el partido Fuerza y Libertad, Fiorella Molinelli, ratificó su respaldo político al gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas. A pesar de las críticas que pesan sobre la administración regional, Molinelli defendió la coalición estratégica de cara a los próximos comicios.
El factor Zósimo: «Suerte» y pragmatismo
Molinelli fue enfática al señalar que la alianza con Cárdenas responde a una apertura que no encontró en otros líderes del interior. Según detalló, tuvo la «suerte» de encontrar en el gobernador a un aliado dispuesto al diálogo, tras haber intentado acercamientos fallidos con otros cuadros regionales.
«Decidí confiar en esta alianza porque es un partido que apuesta por el agro»
Afirmó la candidata, restando importancia a las investigaciones y cuestionamientos que rodean la gestión de Cárdenas. Al ser consultada sobre la idoneidad de este respaldo, Molinelli evitó profundizar en temas administrativos, limitando el vínculo a una «proyección política».
Seguridad: Mano dura y mega penales
Ante el desborde de la criminalidad, la propuesta bandera de Molinelli para el sector seguridad se centra en la infraestructura carcelaria. La candidata anunció la construcción de dos penales de máxima seguridad con capacidad para albergar a más de 20,000 internos.
El plan busca atacar dos frentes:
Hacinamiento: Descomprimir las actuales cárceles del país.
Extorsiones: Bloquear el origen de las llamadas extorsivas que operan desde los centros penitenciarios.
Complementó esta propuesta con la promesa de una reforma policial basada en tecnología, patrullaje inteligente y un enfoque de mayor proximidad con la ciudadanía.
Educación y Economía
En el plano social, Molinelli criticó el recorte de programas de apoyo estudiantil y propuso la creación de las «Becas Presidente», además de asegurar conectividad total en escuelas rurales.
En cuanto a la reactivación económica, su discurso se alineó con la desburocratización:
Licencias de funcionamiento rápidas.
Simplificación administrativa para pymes y agricultores.
Reducción de espacios para la corrupción mediante la digitalización del Estado.
El reto del voto indeciso
Consciente de que el panorama electoral aún es incierto, Molinelli citó cifras que sitúan al 70 % del electorado en la indecisión. Su estrategia final parece clara: consolidar bases regionales —como la de Junín— para convencer a ese grueso de la población que aún no define su respaldo en las urnas.