Con el respaldo de Orihuela, la lista de Luna Gálvez arranca marcada por figuras repetidas y falta de experiencia
El reloj electoral hacia el 12 de abril ya corre en Junín. Con una puesta en escena que buscaba proyectar unidad, el partido Podemos Perú presentó oficialmente a sus aspirantes al Senado y a la Cámara de Diputados. Sin embargo, detrás de las sonrisas y las banderolas, la lista ha encendido las alarmas de analistas y ciudadanos que ven en esta propuesta una «extensión» de gestiones regionales anteriores, hoy bajo la lupa.
El retorno de los «fiscalizadores» silenciosos
El punto más crítico de la lista es la presencia de Tatiana Arias y Versael Díaz. Ambos fueron piezas clave del Consejo Regional durante el periodo de Fernando Orihuela (líder regional de Podemos). Su postulación ha sido recibida con escepticismo, pues durante sus años como consejeros fueron blanco de duras críticas por una labor de fiscalización que muchos calificaron de «anémica» frente a las irregularidades del Ejecutivo regional de aquel entonces.
«La ciudadanía no olvida que el Consejo Regional, en lugar de ser un contrapeso, pareció un aliado del gobernador de turno. Hoy, esos mismos rostros piden el voto para fiscalizar desde Lima», señalan sectores de la sociedad civil.
Entre el micrófono y la falta de experiencia
La cuota de «rostros nuevos» tampoco ha escapado a la controversia. La candidatura de la locutora radial Lina Cuba ha polarizado las opiniones. Si bien cuenta con llegada popular gracias a las ondas radiales, su nula experiencia en gestión pública es vista como un flanco débil para un Congreso bicameral que requerirá de alta capacidad técnica y legislativa.
Además, rumores sobre una presunta ‘subasta’ de números sacudieron la interna, un tema que la dirigencia evadió, dejando dudas sobre su democracia
Las promesas de siempre
Por otro lado, figuras como José Luis Cárdenas, Anjhela Priale y Roly Salazar intentan centrar el discurso en el desarrollo regional y la representación descentralizada. Sus promesas se enfocan en:
Impulso de proyectos de infraestructura para Junín.
Fortalecimiento del rol fiscalizador en el nuevo modelo bicameral.
Representación directa de las provincias olvidadas de la región.
¿Quién responde por los antecedentes?
La respuesta de la coordinación regional ha sido pragmática pero distante: cada candidato es responsable de su mochila. Con votantes cansados de promesas, el partido busca sacudirse la etiqueta de ser un vehículo para el reciclaje político.
El escrutinio público apenas comienza. En las próximas semanas, las trayectorias y, sobre todo, las omisiones de estos candidatos serán puestas a prueba en una región que ya no otorga cheques en blanco.