A meses de cerrar la actual gestión municipal, el proyecto que prometía aliviar el caos vehicular en Huancayo es hoy un terreno desolado. Con una ejecución presupuestal que no llega ni al 1%, el Concejo Municipal exigirá respuestas este miércoles.
Lo que debió ser una solución estratégica para la conectividad de la ciudad se ha convertido en un monumento a la incertidumbre. El proyecto del Puente Arequipa, promocionado como una de las obras de mayor impacto de la actual administración provincial, presenta un estado crítico: apenas un 3% de avance físico y una ejecución financiera que roza la inexistencia.
Crónica de una parálisis anunciada
Durante la última inspección ocular realizada por el alcalde provincial y el cuerpo de regidores, la realidad en el campo fue contundente. El silencio de las máquinas y el escaso movimiento de tierra confirman que los plazos originales han quedado en el papel.
El regidor Alberto Tolentino intentó justificar la demora señalando al clima como el principal responsable. Según el concejal, las lluvias han frenado las labores, y no será hasta el mes de mayo cuando se reciba el equipamiento crítico, como los pilotes y otros componentes estructurales. Esta nueva fecha tentativa desplaza el cronograma meses atrás, dejando la entrega de la obra en una nebulosa.
Alerta financiera: ¿Hay dinero para el puente?
Más allá del barro y los retrasos técnicos, el dato que más alarma a los especialistas es el financiero. El proyecto registra menos del 1% de avance en su ejecución presupuestal. Esta cifra dispara las alarmas sobre la verdadera capacidad de la municipalidad para sostener el flujo de pagos y garantizar que la obra no sea abandonada por falta de liquidez.
¿Es un problema de gestión técnica o de caja? Esa es la pregunta que flota en el aire de la provincia.
Sesión clave este miércoles
La presión política y social ha llegado a un punto de quiebre. Para este miércoles 18 de marzo, se ha programado una sesión de concejo donde la gerencia de obras y los responsables del proyecto deberán «poner las cartas sobre la mesa».
Se espera que en este espacio se transparenten los compromisos pendientes y se explique cómo se pretende recuperar el tiempo perdido en una gestión que ya está en su etapa de descuento. Por ahora, el Puente Arequipa no une distritos, sino que separa las promesas electorales de la cruda realidad de la infraestructura urbana en Huancayo.