Tras ser excluido de la carrera al Senado por errores administrativos, el médico aprista vira su estrategia hacia la sede del Gobierno Regional de Junín. Entre megaproyectos y un discurso anticomunista, surge la duda: ¿convicción regionalista o premio de consuelo?
La caída del sueño senatorial
Lo que empezó como una ambiciosa apuesta por el Capitolio terminó en los pasillos de la burocracia electoral. El Jurado Electoral Especial (JEE) de Huancayo cerró las puertas al Dr. Félix Ortega Álvarez, declarando improcedente su candidatura al Senado.
¿La razón? Un descuido técnico que resulta difícil de digerir para un cuadro político de su trayectoria: la falta de acreditación de su licencia sin goce de haber en EsSalud y la presentación de documentos ilegibles que no fueron subsanados a tiempo. Aunque Ortega intenta matizar el golpe atribuyendo su salida a una decisión de la cúpula del APRA, los expedientes del organismo electoral cuentan una historia distinta: una exclusión por omisiones administrativas.
El viraje: De Lima a la Carretera Central
Sin espacio en la escena nacional, el médico no ha tardado en recalcular su ruta. Ortega ha oficializado su intención de postular al Gobierno Regional de Junín (GORE) en las elecciones de octubre. Este movimiento levanta suspicacias, dado que hace apenas unos meses aseguraba que su prioridad absoluta era fortalecer al partido desde el Legislativo.
Para esta nueva campaña, el discurso ha dado un giro radical:
En lo ideológico: Ha adoptado una postura frontal contra el comunismo, buscando polarizar el voto en una región históricamente convulsa.
En lo técnico: Ha puesto sobre la mesa «megaproyectos» que rozan la ambición extrema, como la internacionalización del aeropuerto de Jauja y reformas integrales de salud.
¿Viabilidad o populismo electoral?
El escepticismo rodea sus promesas. Analistas locales cuestionan si las propuestas de infraestructura vial y salud cuentan con un respaldo técnico y financiero real, o si son simplemente herramientas para desviar la atención de su reciente fracaso ante el JEE.
«El escenario regional aparece hoy como su tabla de salvación política», señalan fuentes cercanas al proceso.
La pregunta de fondo
La entrada de Félix Ortega en la lid regional redefine el tablero electoral en Junín. Sin embargo, el electorado se enfrenta a una interrogante inevitable: ¿Estamos ante un proyecto sólido nacido del compromiso con la región, o ante un repliegue estratégico de quien se quedó sin silla en la fiesta nacional?
El camino a octubre determinará si el electorado de Junín acepta este «salto» político o si le factura el error que lo dejó fuera del Senado.