El regidor Elio Laureano advirtió que el alcalde Dennis Cuba evalúa la salida inmediata del gerente municipal y el de tránsito debido a graves irregularidades administrativas.
La gestión del transporte en Huancayo ha entrado en una fase crítica de «cuenta regresiva». El regidor Elio Laureano reveló recientemente que el alcalde Dennis Cuba ha fijado un plazo límite de 15 días para corregir las fallas en la autorización de nuevas rutas. De lo contrario, la administración municipal procedería con la remoción de altos funcionarios.
Gerentes en la cuerda floja
En primer lugar, la advertencia apunta directamente a dos figuras clave: el gerente municipal, Yoshelim Meza, y el gerente de Tránsito, Jorge Quispe. Ambos se encuentran en el centro de los cuestionamientos debido a la polémica medida que favorece a la empresa Línea Universitaria S.A.C. En ese sentido, si no se soluciona la situación dentro del tiempo previsto, el Concejo Municipal exigiría que se concrete su salida definitiva.
Falta de coordinación y silencio administrativo
Por otro lado, Laureano explicó que en reuniones recientes se evidenciaron serias fallas de comunicación interna. Por ejemplo, la Procuraduría no habría informado oportunamente al área técnica sobre el estado del caso. Asimismo, la Gerencia Municipal manejaba solo información parcial, lo que generó versiones contradictorias entre las áreas involucradas.
Como consecuencia de esta desarticulación, la comuna no presentó a tiempo sus descargos ante Indecopi. Por esta razón, se habría permitido que opere el «silencio administrativo positivo» en favor de la empresa privada, otorgándole derechos de ruta de forma automática.
Riesgo de colapso en el centro histórico
No obstante las advertencias técnicas, la nueva autorización permitiría el ingreso de unidades a zonas críticas como la Calle Real y la Avenida Ferrocarril. Cabe precisar que ya existen ordenanzas vigentes que restringen la circulación en estas vías para evitar el caos vehicular.
Finalmente, el regidor señaló que ya ha solicitado toda la documentación necesaria para identificar a los responsables individuales de estas presuntas irregularidades. Mientras tanto, la ciudadanía permanece a la expectativa de una solución que evite el colapso definitivo del tránsito en el corazón de la ciudad.