En un Congreso donde el transfuguismo se ha vuelto el pan de cada día y el cambio de camiseta una práctica casi normalizada — hoy vuelve a escena una figura cuya carrera política parece definida más por los cambios de organización que por los triunfos electorales.
Vezael Díaz postula actualmente al Congreso por Podemos Perú con el número 3. Sin embargo, su historia política en los últimos veinte años refleja una constante: siete organizaciones distintas y una estrategia recurrente de adhesión al líder con mayor popularidad del momento, buscando siempre el llamado “voto de arrastre”.
Los inicios: seguir al líder más fuerte
Su vida partidaria comenzó en 2006, cuando se sumó a Convergencia Regional Descentralista – CONREDES, organización que llevaba como candidato a Vladimiro Huaroc Portocarrero. Postuló como regidor en Chanchamayo. Aunque su partido obtuvo el segundo lugar, no logró alcanzar una curul. Solo su líder consolidó un triunfo político en ese periodo.
Posteriormente acompañó a Huaroc en su intento de proyección nacional con el Partido Descentralista Fuerza Social, afiliándose en 2010 con miras a las elecciones generales de 2011. Sin embargo, al advertir que su líder no lograría mayor crecimiento político, volvió a cambiar de rumbo.
Nuevo liderazgo, nuevo movimiento
En 2014 se alineó con Ángel Unchupaico y el movimiento Junín Sostenible, esta vez acompañando la candidatura provincial de Eduardo Mariño. Logró convertirse en regidor gracias al arrastre electoral. Durante esa campaña conoció a quien sería su siguiente referente político: Zósimo Cárdenas.
Para 2018 dio un nuevo giro y se unió al movimiento Sierra y Selva Contigo Junín. Postuló como consejero regional. Aunque no obtuvo un triunfo contundente propio, nuevamente el arrastre le permitió mantenerse en el escenario político.
Durante la gestión del entonces gobernador Fernando Orihuela, pasó de una posición que debía ser fiscalizadora a una más cercana al oficialismo, respaldando decisiones del Ejecutivo regional.
De Perú Libre a Podemos Perú
En 2022 intentó postular a la alcaldía de Perené por Perú Libre, acompañando políticamente a Fernando Orihuela. Sin embargo, al no contar con respaldo interno suficiente —al ser considerado una cuota política— terminó desistiendo.
Posteriormente participó en la creación del movimiento regional “Unidos por Junín”, pero la crisis y caída de los movimientos regionales lo llevó nuevamente a migrar, esta vez junto a Orihuela, hacia Podemos Perú, donde hoy postula al Congreso.
¿Convicción o conveniencia?
Su trayectoria plantea interrogantes inevitables: Si no logra el escaño, ¿volverá a cambiar de organización? Y si lo obtiene, ¿permanecerá en la bancada por la cual fue elegido o repetirá la historia de tantos congresistas que modifican su filiación una vez dentro?
En un país donde el transfuguismo debilita la representación política y erosiona la confianza ciudadana, la candidatura de Vezael Díaz reabre el debate sobre la coherencia ideológica, la lealtad partidaria y el uso del arrastre electoral como estrategia de supervivencia política.