El gesto conmovió al Valle del Mantaro. Policías de Sicaya dejaron el patrullaje para transformarse en «hormiguitas» del orden. Su misión: rescatar el hogar de doña Felicita Buendía.
Y es que la anciana vive sola y estuvo a punto de perderlo todo. Su vivienda colapsó por las lluvias, pero la intervención policial cambió su destino. De este modo, la tragedia se volvió esperanza.
El llamado de auxilio
Las incesantes lluvias que azotan la región no dieron tregua. El techo de calamina no resistió más. El agua inundó todo a su paso y debilitó las bases. Como consecuencia, la estructura cedió y parte del inmueble se derrumbó. De este modo, doña Felicita quedó en absoluto peligro. Ante el peligro inminente de que la anciana quedara sepultada o a la intemperie, los vecinos dieron la voz de alerta a las autoridades.
Acción inmediata
Lejos de limitarse a observar, el comisario de Sicaya tomó el mando y se dirigió al lugar con 15 efectivos policiales. Frente a la inminente tragedia, la respuesta policial no se hizo esperar. Lo que parecía rutina se convirtió en un acto de fe. El equipo no solo protegió a la mujer; de hecho, llegó pertrechado con calaminas y víveres. Asimismo, los uniformados treparon al techo y limpiaron el lodo de inmediato. De este modo, demostraron una mística de servicio poco antes vista.
Reconstrucción en equipo
Los agentes no llegaron con las manos vacías. Entre el equipamiento policial, destacaban:
Planchas de calamina nuevas para sellar las filtraciones.
Colchones y víveres de primera necesidad.
Herramientas de limpieza para remover el lodo y los escombros.
Durante varias horas, los uniformados trabajaron arduamente en la refacción del techo y la limpieza general de la casa, logrando que doña Felicita pueda pernoctar en un lugar seco y seguro.